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Así se compra un coche de segunda mano sin meter la pata

Así se compra un coche de segunda mano sin meter la pata

Así se compra un coche de segunda mano sin meter la pata

Comprar un coche de segunda mano se nos puede antojar una odisea si nos ponemos a pensar y obsesionarnos con que el vendedor pretenderá engañarnos. Tal paranoia puede perseguirnos en nuestro periplo de visita de modelos de automóviles candidatos para la adquisición. ¿Me darán gato por liebre? ¿Me arrepentiré? Veamos algunas cuestiones a tener en cuenta para comprar un coche de segunda mano sin meter la pata.

Uno de los primeros pasos es conocer en profundidad la historia del coche que nos ofrecen. Quién lo ha usado, para qué, en qué tipo de carreteras… Sin duda los mejores son los procedentes de renting, que aportan mayor mantenimiento, y aquellos cuya edad no ha rebasado el límite recomendado para su modelo.

El interior del coche debe funcionar en todo su conjunto y el desgaste no debe ser extremo ni irregular, pues puede denotar un problema mayor. Si el interior está muy descuidado (quemaduras, por ejemplo) nos hará presumir que ese descuido ha podido trasladarse al motor y el mantenimiento del vehículo.

Es importante echar un vistazo en la zona de los bajos para vigilar si hay óxido. Ello señalará si el coche ha estado en zonas de costa donde el salitre es muy agresivo o si existe algún deterioro en los componentes de ese sector oculto a la vista. Igualmente, ocultos pueden estar los problemas bajo el capó. Vigila el aceite, los líquidos, la batería y el aspecto general de suciedad del motor.

Carrocería y prueba del coche de segunda mano

Probar el coche es imprescindible. No debe perder potencia ni vibrar, nada de tirones, las marchas deben entrar suaves y el motor sonar fluido. Verifica que el libro de mantenimiento mediante los sellos de las revisiones en establecimientos homologados y asegúrate que se han usado piezas oficiales para cualquier avería.  Comprueba que ha superado todas las ITV, y que ha sido a la primera. O en que se ha atrancado y por qué.

La carrocería debe mantener un tono uniforme que no nos haga sospechar de grandes golpes. El deterioro de la pintura del capó nos hace ver que ha estado mucho tiempo aparcado a la intemperie, con sus consecuencias.

Recuerda pedir un informe sobre la situación del coche en cuanto a multas u otras cuestiones pendientes. Si estás decidido solo te queda rellenar el contrato de compraventa entre las dos partes sabiendo que tienes garantía de seis meses para cualquier defecto del automóvil no vinculado a su uso.

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